Los niños ya no son un negocio
Por: Wendy Cuéllar de Franky / Directora General Consejo Nacional de Adopciones
Leer el artículo del equipo de investigación titulado “El Consejo Nacional de Adopciones (CNA) sólo concretó 27 adopciones en 2008” publicado el 29 de diciembre, consideramos conveniente mencionar algunos aspectos que tocan en esa publicación y que al parecer no tuvieron el suficiente tiempo o voluntad de investigarlo en forma imparcial.
Dicen en su artículo que: “Consultados los registros estadísticos de la PGN, del 2005 al 2007 el promedio de adopciones concretadas era de 4 mil por año, mientras que ahora los datos del CNA, dan cuenta que en 2008 solamente se concretaron 27”.
En primer lugar, se realizaron 54 adopciones y no 27 como equivocadamente publican. En cuanto a las 4 mil adopciones a que hacen referencia, son parte del sistema anterior que se caracterizaba por la comercialización de niños, el que dio origen a que las adopciones se convirtieran en un negocio millonario, para satisfacer especialmente la demanda de familias en el extranjero.
El espíritu fundamental de la ley es humanizar la adopción, devolviéndole su función de ser una alternativa para aquellos niños que no tienen familia y no una producción masiva de niños para exportación. A partir de la vigencia de la ley, el negocio que se venía practicando quedó eliminado porque el proceso actual es gratuito, transparente y privilegia la adopción nacional rompiendo así con los esquemas y paradigmas que hacían pensar que sólo en el extranjero se puede asegurar un mejor futuro para nuestros niños. Hoy día no se cuenta con estadísticas ni controles sobre la situación en que están viviendo esos niños, porque nunca existió seguimiento post adoptivo.
La funcionalidad del CNA no se mide por el número de adopciones que se realizan, sino porque en cada adopción se cumplan los procedimientos que la ley estipula:
>Evaluación integral del niño.
>Evaluación de la familia adoptiva.
>La selección de la familia idónea.
>La evaluación y supervisión del período de convivencia del niño con su nueva familia.
>El seguimiento post-adoptivo.
Estos procedimientos se realizan por parte de equipos técnico-profesionales integrados por psicólogos, trabajadores sociales, pediatras y abogados, entre otros.
El éxito de nuestro trabajo lo medimos por haber frenado el negocio de compraventa de niños y haber retomado el verdadero sentido de la adopción, que es el restituir al niño que lo necesita, su derecho a una familia, habiendo creado para el efecto todos los protocolos y procedimientos necesarios; así como la estructuración de una nueva institucionalidad que constituye una base sólida para evitar corrupción presente y futura.
Con relación al robo de niños, mencionan que: “Asimismo, con el CNA se buscó reducir el robo de niños ya que entre 2005 y 2007 las estadísticas de la Policía Nacional Civil, (PNC), la PGN y la oficina del Procurador de los Derechos Humanos (PDH) reportaron un promedio de 390 denuncias de robos de niños”.
La investigación del robo de niños no es una función del CNA, más bien corresponde a las instituciones mencionadas por ustedes. Nuestra función es garantizar que los niños que son dados en adopción, provengan de una declaratoria de adoptabilidad hecha por juez competente, lo que nos hace aseverar que ni los jueces ni el CNA se prestarían a dar en adopción a un niño robado como sucedía en el pasado. Sin embargo, nos preocupa sobremanera que esta situación continúe, ya que tememos que estos niños estén siendo sustraídos con otros fines ilícitos, ajenos a la adopción, situación que merece una atención especial por el sistema de justicia.
También mencionan que: “Esto significa que cada uno de los 27 procesos de adopción finalizados tuvieron (sic) un costo aproximado de Q304 mil. Con esto se constató que desde la centralización de las adopciones, cada proceso es casi Q100 mil más costoso que en años anteriores”.
Aparentemente su investigación fue realizada con personas ajenas al proceso actual de adopción y simpatizantes del proceso anterior, que vieron afectados sus intereses económicos, ya que simplemente dividen el presupuesto asignado al CNA, entre un supuesto número de adopciones realizadas, con lo cual se hace, como en el pasado, una cuantificación económica por niño adoptado y no visualizándolo como un ser humano. Con ello pareciera que para ustedes es más importante promover la adopción masiva de niños, para disminuir el costo por adopción y justificar así el buen empleo de los fondos públicos.
El objetivo del CNA no es mantener o aumentar el número de adopciones, sino por el contrario, reducirla al mínimo ya que la adopción debe ser la ultima alternativa para restituir al niño su derecho a una familia, como lo manda nuestra Constitución.
No se debe reducir la adopción a un juego de números y costos, porque los niños no son productos comerciales, sino seres humanos.
Para finalizar, mencionan en su artículo que el Consejo Nacional de Adopciones fue favorecido con el aumento de 10 millones más al presupuesto de funcionamiento, lo que es totalmente falso, en virtud que el mismo se mantiene en los 10 millones con que se inició esta institución y que actualmente resultan insuficientes para promover una cultura de adopción nacional y la creación de las Sedes Regionales que manda la ley.
Viernes, Enero 9, 2009
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